Hablar frente a un público es uno de los miedos más comunes, Adecco, la empresa de recursos humanos, dice que esto afecta hasta el 75% de la población. El miedo a ser juzgados, la inseguridad y la presión en exceso son algunas de las causas más frecuentes para que la gente se paralice o evite dar una presentación en público.
Muchas veces ni siquiera nos tenemos que enfrentar a una gran audiencia, con solo hacer una presentación ante nuestros colaboradores, compañeros de trabajo o clientes es más que suficiente para que estemos nerviosos y se nos lengüe la traba ¿así no era verdad?
En los primeros 2 o 3 repasos te darás cuenta de que tu mensaje no suena igual de forma leída que de forma hablada, así que seguramente encontrarás algunas cacofonías o errores de dicción y podrás ir ajustando sobre la marcha.
En los repasos 4 y 5 ya estarás comenzando a memorizar la estructura del mensaje y ello hará que te sientas más seguro para poder dar tu mensaje.
Durante los repasos 6 y 7, ya que te sientas más seguro de que estás memorizando el mensaje, irás encontrando palabras o frases que necesitan decirse con mayor fuerza y podrás hacer ajustes en tu entonación. De igual manera, es momento de incorporar ademanes que potencien lo que estás diciendo.
Los mejores discursos no salieron de manera improvisada, fueron practicados una y otra vez hasta que el ponente se sintió con la confianza necesaria para que pareciera que es algo natural.
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Ahora ya sabes los 4 pasos para poder realizar una presentación para tu empresa o para tus clientes. Sigue los pilares anteriores y dale tu toque personal. Todos tenemos un estilo único para comunicarnos, encuentra aquel que te haga sentir mejor.
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